Athletic Club

Athletic Club 1 Barcelona 1: Un buen punto

Athletic Club 1 Barcelona 1: Un buen punto

El Athletic Club ha empatado a un gol frente al FC Barcelona. Alves y Toquero…

El Athletic Club ha empatado a un gol frente al FC Barcelona. Alves y Toquero han sido los autores de los tantos, ambos en la segunda mitad. Buena cosecha ante el considerado el mejor equipo del mundo, se supone que también cuando no gana, y buena recompensa al trabajo realizado.

Los visitantes se han impuesto con claridad durante la primera media hora de partido, pero antes del descanso las cosas ya estaban más igualadas, tónica que parecía mantenerse al comienzo de la segunda mitad hasta que la inercia impulsada por la calidad ha terminado en el 0-1, obra de Alves. Era el momento más difícil, en el que el Athletic ha sacado arrestos para reaccionar, y un cuarto de hora más tarde Toquero establecía la igualada. De ahí hasta el final ordenado y sacrificado trabajo defensivo ante un Barcelona, por si a alguno se le olvida, plagado de jugadores internacionales por sus respectivos estados o países y que aún no ha perdido en Liga. Esfuerzo para sumar el punto número 17, a refrendar en Almería antes de intentar certificar la clasificación europea. Una igualada que merece ser celebrada, aunque es una circunstancia no muy habitual, o quizá por eso.

El habitual 4-4-2 de nuestro equipo tenía otra fisonomía por la presencia de Susaeta como segundo punta, lo que convertía a veces el dibujo en un 4-5-1 o con una línea de cinco atrás cuando el rival tenía la pelota y Javi Martínez arropaba a los dos centrales. Sea como fuere y pese a los denodados intentos de cerrar los caminos al Barcelona, el comienzo de los de Guardiola ha sido para atemorizar a cualquiera, nada nuevo o que pueda ser calificado como sorprendente por otra parte, con combinaciones tan certeras como rápidas y verticales.

Podemos destacar el segundo cuarto de hora iniciado con un mano a mano Messi-Iraizoz ganado por el portero, un cabezazo de Keita fuera por poco tan solo sesenta segundos después, un envenenado centro de Messi que Amorebieta ha despejado en el cogollo del área pequeña, un remate de Pedro alto en el 24 y un envío de Messi en el 28 que Xavi ha enviado arriba.

El gol, así las cosas, se antojaba cuestión de tiempo y eso que el Athletic Club no lo hacía mal del todo, pero resistir no siempre es sinónimo de vencer y los rojiblancos precisaban de algo más de posesión y claridad de ideas para poder sembrar dudas en el rival. Prietas las filas, al de poco tiempo de que Orbaiz se fuera más a la derecha y Gurpegi al centro, los suministros a los de arriba, vía sobre todo de los intermediarios Keita y Xavi, se han ido haciendo cada vez más esporádicos y el Athletic era consciente, entonces un poco más, de que sin encajar goles todo era posible.

Es más, como la estrategia iguala o atenúa otras diferencias más palpables en el balón corrido, nuestro equipo ha gozado de una inmejorable ocasión para adelantarse en el marcador. Ha sido en el tiempo de prolongación de la primera parte, pero Javi Martínez, casi un experto ya en el balón parado, ha hecho lo más difícil, cabecear fuera un centro de Yeste cuando tenía toda la portería para elegir.

A decir verdad se antojaba excesivamente afortunado el hecho de llegar una vez con claridad y marcar, pero ante rivales como el FC Barcelona es imprescindible aprovechar las pocas ocasiones que se generan y así lo ha hecho el Athletic aunque haya tenido que esperar un poco más.

De cara a la segunda mitad no ha habido cambios ni de jugadores ni de tónica de juego. El inicio no ha sido ya el brioso e imparable de la primera parte, aunque rivales así no lo necesiten en exceso. El guión es siempre el mismo, el equipo más débil cree tener todo bajo control por el mero hecho de no estar siendo literalmente avasallado mediante ocasiones de gol, pero una jugada que surge de la nada lo complica todo. Un saque de banda a favor en la banda derecha ha terminado con el balón en la contraria y tanto de Alves en el minuto 53 tras pase de Xavi. Los abrazos de los jugadores blaugranas tras el gol denotaban la sensación de, por resumir, querer decir “ya hemos hecho el gol y ya tenemos los tres puntos”.

Sombrío panorama y más teniendo en consideración los últimos precedentes contra los culés. Sin embargo, afortunadamente, este equipo sabe sobreponerse a muchos mazazos y hoy no ha sido una excepción. Tiene corazón, carácter, capacidad de superación y quizá también mejora la lectura de los partidos. Al de poco de encajar el gol Toquero ha suplido a Orbaiz y el 4-4-2 ya era más nítido, quizá por conocido. De repente el Barcelona ha perdido el monopolio del balón, en parte puede ser por la sensación referida anteriormente de creerse ya ganador y en parte por el trabajo del Athletic, ya sin nada que perder.

En el minuto 67 un balón largo de Iraizoz lo ha peinado Llorente y Toquero se ha plantado ante Valdés al que ha batido de certero disparo con el interior de su bota derecha. El Barcelona, que hacía tiempo no estaba cómodo en el campo, y el Athletic han optado por darse un mínimo descanso para reorganizar sus líneas. Gabilondo ha entrado por Yeste, Bojan por Messi y De Marcos por Llorente.

Los visitantes querían, pero ya no podían y los anfitriones miraban más al reloj que a los huecos que podía dejar un equipo que se iba muy arriba. El Barça sí ha podido crear un par de ocasiones, pero ya no lo eran como consecuencia de un juego que posibilitase un asedio constante. Piqué ha rematado de cabeza a la salida de un córner y Xavi ha rematado fuera desde lejos en el minuto 83, poco antes de ser sustituido por Henry, quien ocupará mañana páginas y minutos por su mano, que vale un billete mundialista, pero no por lo que haya podido aportar ayer.

A la hora del análisis alguno quitará importancia al punto y nos hablará de que el rival tenía muchas bajas o de que la táctica empleada por nuestro equipo era extremadamente defensiva. No lo ha entendido así el entrenador rival quien ha manifestado antes y después del choque que “no vamos a llorar por los que no están”, no en vano del once inicial, salvo Pedro, que lo ha sido sub-21, el resto de jugadores ya saben lo que es ser convocados por las selecciones absolutas de sus estados y/o países. Por si fuera poco en el banquillo esperaban su turno jugadores como Puyol, Henry y Bojan.

Por lo que hace referencia a esperar al rival, Pep Guardiola guardará aún en su memoria el duelo correspondiente a la tercera jornada de la temporada 93-94, disputado en San Mamés entre ambos equipos con Jupp Heynckes como entrenador local. Comparar aquella apología de la defensa, que terminó 0-0, con el partido recién finiquitado no sería un mal ejercicio.
Por encima de todas las interpretaciones posibles y plausibles, todas igual de respetables, lo cierto es que el Athletic suma su tercer partido consecutivo de Liga sin perder y con un solo gol encajado en todos ellos. Que siga la buena racha.