50º Aniversario de la Peña Oliventina del Athletic

50º Aniversario de la Peña Oliventina del Athletic

La peña de Olivenza ha cumplido 50 años

Olivenza se ha movido a lo largo de la historia entre España y Portugal. Lo mismo los acontecimientos la situaban en territorio alentejano, que la devolvían a suelo extremeño y viceversa. Por allí pasaron romanos, visigodos y árabes hasta que fue reconquistada en el siglo XIII. Poco después pasó a manos del país vecino a cambio de que el reino portugués no se inmiscuyera en las luchas de poder de los reinos castellano y leonés. Con las guerras napoleónicas y la incursión de los ejércitos de Godoy en suelo vecino para impedir que los portugueses abrieran sus puertos al enemigo inglés, los lusos firmaron una paz que movió las fronteras de los dos países al Guadiana y dejó hasta hoy a Olivenza en Badajoz.

Lo que no se ha movido en los últimos 50 años ha sido la presencia del Athletic Club en Olivenza. Llegó un mes de junio de 1976. Por aquel entonces los leones dirigidos por Rafa Iriondo habían terminado una temporada marcada por la brusca eliminación en Copa ante el Sporting y por una última victoria en San Mamés -precisamente ante los asturianos- que volvía a meter en Europa a los rojiblancos, ausentes de la competición continental desde la Recopa de 1973. Antes de dar las vacaciones quedaban un par de compromisos por cumplir: una gira por México con tres amistosos programados y la disputa en Badajoz del Trofeo Ibérico, el primer bolo veraniego.

Enterados de la visita del Athletic a la capital pacense, 21 seguidores rojiblancos de Olivenza se pusieron manos a la obra para acudir a ver su equipo y decidieron además fundar una peña. Se plantaron en el campo de El Vivero con banderas, bufandas y una enorme técula mécula para el Txopo. Un postre típico oliventino a base de hojaldre, almendra y yema de huevo para el capitán y gran reclamo zurigorri… al que por cierto los nuevos peñistas se quedaron con las ganas de ver jugar porque, como ya hizo en México, Iriondo decidió sentar en el banquillo a su lado a Iribar y le dio la titularidad en aquellos partidos a Juanan Zaldua. El Athletic ganó el Trofeo Ibérico tras superar a Sporting de Portugal en el primer partido y en la final bajo el diluvio al Spartak de Moscú.

Encantados con la experiencia vivida, los amigos de Olivenza a los mandos de su fundador José Joaquín Cordero, empezaron a organizarse para ver al Athletic en las visitas a Sevilla, Salamanca, Huelva e incluso Málaga. La ausencia de otras agrupaciones futbolísticas en la localidad hizo incluso que personas sin ningún vínculo sentimental con nuestros colores se unieran a la peña oliventina con la excusa de poder ver así fútbol de primer nivel en directo. Más lejos quedaba la opción de organizar un desplazamiento a Bilbao. El viaje iniciático desde Olivenza a San Mamés tuvo que esperar a 1992.

Desde entonces, el desplazamiento anual a la Catedral es ley para una peña que ya es la decana de su localidad y la tercera más antigua de todas las que tiene el Athletic repartidas por Extremadura. Con Valentín Olivera de presidente llegan ahora a sus Bodas de Oro. Un redondo 50 aniversario para celebrar entre amigos este fin de semana y con la presencia en representación del Athletic Club de Andoni Goikoetxea y Manolo Delgado Meco.