Athletic Club - UD Almería
Jornada 31
Liga

Athletic Club - UD Almería

Athletic Club
Athletic Club
41
UD Almería
UD Almería
  • 13'49' J.Martínez
  • 32' Gabilondo
  • 51' Llorente
  • Piatti 70'

fecha

UbicaciónSan Mamés , Bilbo

Cuatro goles y han podido ser más

Athletic Club 4-UD Almería 1El Athletic Club se ha impuesto por 4-1 a la UD…

Athletic Club

Athletic Club 4-UD Almería 1


El Athletic Club se ha impuesto por 4-1 a la UD Almería, con goles de Javi Martínez (2), Gabilondo y Llorente. Piatti ha marcado el de los andaluces en un gran partido de nuestro equipo que, con 48 puntos a siete jornadas para el final de la Liga, sigue aferrado al sexto puesto. Nuestros jugadores han hecho merecimientos para conseguir un resultado mucho más holgado, incluyendo en la relación de ocasiones un penalti que Diego Alves ha detenido a Llorente con dos a cero en el marcador. El Almería, por su parte, también ha tenido opciones de hacer gol en la recta final, pero como dato cabe reseñar que su primera ocasión ha llegado en el minuto 58, cuando el marcador señalaba un rotundo cuatro a cero. Sin embargo, la competición no se detiene y el jueves nos espera en Mestalla el Valencia, tercer clasificado.

Ha sido un partido sin color, aunque paradójicamente sólo ha tenido el tono rojiblanco. Quizá haya sido el mejor encuentro de nuestro equipo en lo que llevamos de temporada, sobre todo en la primera parte con ocho ocasiones diáfanas para hacer gol, de las cuales dos han subido al marcador. Sin sorpresas en la alineación local, enfrente estaba el Almería con algunas caras nuevas con respecto a los que habían sido habituales en las últimas jornadas. Lillo, quizá imbuido del lógico temor que a cualquier visitante le produce la buena racha casera de nuestro equipo y quizá contagiado por la “experiencia” Guardiola en el Bernabéu, dejó fuera a Kalu Uche, Soriano y Piatti y colocó a Guilherme como carrilero por delante de Cisma por la banda teóricamente más potente del Athletic, aunque mucho del peligro le haya llegado por la contraria.

Sea como fuere para eso están y para eso son contratados los entrenadores, para colocar sobre el césped a los jugadores que creen más idóneos a la hora de optar a la victoria. Sin embargo, el único que parecía tener claro lo que había que hacer sobre el césped era el Athletic Club. Como ocurriera en la ida, en la estrategia se ha empezado a cimentar el triunfo, aunque sólo han sido un par de vigas, ya que el resto del entramado ha destilado buen fútbol, verticalidad y muchas ganas de jugar el balón desde atrás y con criterio. En el minuto 4 Llorente ha parecido desviar de cabeza al poste un saque de falta de Gabilondo. En el 5 un centro de Koikili desde la izquierda lo ha rematado bien de cabeza Llorente y Alves se ha lucido para enviar a córner. No se puede decir lo mismo de su intervención en el 12 a saque de esquina de Gabilondo, ya que su salida en falso ha hecho que el cabezazo de Javi Martínez entrara a su portería sin oposición alguna.

El transcurso de los minutos no ha hecho sino dar paso a una acumulación de ocasiones en la meta visitante. Toquero, con fuerza, determinación y algo de fortuna se ha plantado en el área del Almería y su pase de la muerte no lo ha rematado Llorente, pero sí Gabilondo, quien sin oposición, y desde muy cerca, ha enviado el balón alto. Susaeta ha hecho trabajar a Alves en lanzamiento de falta, el guardameta ha atrapado un chut raso de Llorente y en el 32 Gabilondo ha recuperado su paz interior con un gol de los que afortunadamente nos tiene acostumbrados al enganchar un tremendo zurdazo desde fuera del área que ha supuesto el 2-0. Lo difícil se ha convertido en fácil.

Y lo más sencillo habría sido que el Almería se fuera con algún tanto más en contra antes del descanso. Cinco minutos después Acasiete ha cometido penalti sobre Toquero y a la tercera ha ido la vencida, ya que en el minuto 5 el propio capitán almeriense había golpeado el balón ostensiblemente con su brazo y minutos después Cisma parecía derribar a Toquero. Como los nunca bien ponderados editorialistas poseedores del juicio final estarán muy ocupados con las hijuelas del que habían denominado “partido del milenio”, vamos a dejarles trabajar en paz, aunque parecer, parecieron sancionables las tres jugadas.
Pese a todo el desenlace no ha traído la felicidad completa. Al fin y al cabo Llorente ha asumido la responsabilidad, pero enfrente tenía a un portero dispuesto a resarcirse de su actuación en el primer gol y, sobre todo, dispuesto, a demostrar su bien ganada fama de “parapenaltis”, no en vano venía con cuatro encajados de una docena lanzados desde que está en el Almería. Ahora ya puede decir que son trece tras atajar el flojo disparo de Llorente, quien no le ha engañado, ni de lejos.

La duda metafísica de siempre era saber si en la segunda mitad y con el 2-0 como resultado “trampa”, el equipo respondería con la misma solvencia que durante la primera parte. La respuesta no estaba en el fresco viento de la tarde, sino en el césped, porque para el minuto 51 todo estaba más que finiquitado. Vamos, en un abrir y cerrar de ojos.

Inmediatamente después de un disparo elevado de Susaeta en el 49, Javi Martínez ha marcado el gol de la jornada después de robar un balón en la línea media, penetrar en el área, zafarse de tres contrarios en muy poco espacio y batir a Alves con la zurda y por el palo del portero. Con otro apellido más mediático y otra camiseta más mercantilizada su gol estaría casi en el Olimpo, pero nos es suficiente con valorarlo en casa en su justa medida.

Andaba la afición todavía con el pañuelo blanco en sus manos cuando Toquero ha centrado desde la derecha y Llorente se ha sacado la espina que llevaba clavada con un gol de delantero goleador al adelantarse bien a la defensa y batir a Alves con la zurda. Otro disparo de Susaeta, desviado por Alves, ha puesto fin a la tormenta perfecta y casi al partido.
Con todo decidido Lillo ha dado entrada a Soriano y Piatti en lugar de Vargas y Guilherme. El Almería ha vivido su particular resurrección. Nunca se sabrá si por la entrada de ambos o porque el Athletic ha levantado el pie del acelerador, pero Soriano de cabeza y Piatti en un mano a mano con la zurda nos han recordado que Iraizoz estaba allí y, de paso, que los agujeros existían en la, hasta el momento, más que segura zaga bilbaina.

Pese a todo Piatti, en un jugada con tintes de billar, ha marcado en el 71 y en los que en baloncesto se denominarían minutos de basura Goitom y de nuevo Soriano han dispuesto de sendas opciones de hacer gol, pero Iraizoz se ha mantenido firme.
Por parte rojiblanca, y con mayor tranquilidad de lo esperado, la recta final del choque no ha estado exenta de ocasiones de aumentar la diferencia. Por ejemplo Susaeta ha disparado fuera en un contragolpe claro; Gabilondo ha probado a Alves en lanzamiento de falta y Llorente ha saltado más y mejor que el cancerbero, pero su disparo se ha ido por encima del larguero. Asimismo, De Marcos, Yeste y Orbaiz han tenido opciones de volver a jugar en San Mamés. El primero de ellos, en el minuto 79, ha tenido la ocasión más clara de marcar, peor su chut se ha topado de nuevo con Diego Alves.

Finalmente se ha repetido el 4-1 favorable de la primera vuelta, se ha derrotado por vez primera, sólo había estados dos veces, al Almería “moderno” y para los más pesimistas, que alguno siempre queda, decir que matemáticamente ninguno de los tres últimos clasificados podría ni siquiera igualar los puntos de nuestro equipo. Esperemos que se mantenga la tendencia en las cuatro finales que aún restan en San Mamés, un fortín en 2010. Mientras tanto, cita importante y difícil el jueves en Valencia ante un rival fuerte en Liga y con su vía crucis interno también de por medio. Por el contrario, con la forma, juego y hambre de triunfos que nos muestra el equipo, cualquier cosa puede suceder.