Athletic Club VS Real Racing Club de Santander 11/5/2008 | Athletic Club Website Oficial
Jornada 37

Athletic Club0 : 0Real Racing Club de Santander

Vídeo resumen
Estadio
San Mamés
Localidad
Bilbo
Fecha
11/05/2008
Hora
21:00
Fecha y hora
11/5/2008 - 21:00

Athletic Club 0-Racing 0: Despedida sin goles en San Mamés

Athletic Club y Racing han empatado a cero en San Mamés, cuarta de la temporada…

11 de may. de 2008

Athletic Club y Racing han empatado a cero en San Mamés, cuarta de la temporada y tercera sin goles en nuestro campo. Nuestro equipo mantiene aún las opciones de clasificarse para disputar la Copa Intertoto 08-09, a pesar de ser una difícil empresa. Para ello tendría que perder el Deportivo frente al Villarreal en A Coruña y ganar el Athletic al Sevilla en el Sánchez Pizjuán. Tendrá que suceder en la última jornada, pero pase lo que pase no deja de ser positivo el llegar a la última estación con alguna recompensa en juego, más aún teniendo en cuenta lo que han sufrido el equipo y su entorno durante las dos anteriores campañas ligueras. Aunque las comparaciones son odiosas, algo querrá decir que nuestro Athletic sea, a día de hoy, el segundo menos goleado de la Primera División, por detrás del campeón Real Madrid. Así lo han entendido los miles de aficionados que se han dado cita en las gradas, primero animando sin descanso y luego despidiendo al equipo con una calurosa ovación.

Y para decir adiós por esta temporada se celebraba en San Mamés un partido atrayente. Por una parte el visitante se jugará todavía en la última jornada el pasaporte para participar en la UEFA y por otra aún estaban frescos el emparejamiento de Copa y las bienvenidas recibidas en las últimas temporadas con el deseo de que nuestro equipo jugara en Segunda División, lo que lógicamente acrecentaba el deseo de cerrar el curso en casa con victoria. Por el contrario, los cántabros sabían que un punto les permitía depender de sí mismos de cara a la última jornada y, además, la sensación se ha acentuado durante bastante tramo del partido al conocer que sus rivales directos estaban siendo derrotados. Por eso los intentos rojiblancos, mejores y más continuados en la primera parte, han sido infructuosos ante un equipo algo más reservón de lo habitual.
El comienzo ha sido equilibrado, sin dominador claro, pero poco a poco el Athletic Club ha ido imponiendo su dinámica de juego, basada en un ritmo alto y en bastantes balones en busca de Llorente, quien ha tenido la primera opción clara en un disparo por encima del larguero en el minuto 20. Garmendia ha rematado suave de cabeza a las manos de Toño en el 22 y en el mismo minuto una gran jugada personal de Susaeta ha terminado con un zurdazo raso fuera por poco. En el 29 Gurpegi ha estado en un tris de rematar a saque de córner y un poco después se ha solicitado penalti a Llorente, el primero de la tarde, puesto que los rojiblancos han pedido otro en intento de remate de Garmendia y en la segunda mitad por posible mano de Oriol. Los racinguistas han reclamado uno por empujón en el área local en el minuto 78.

En la primera ocasión el colegiado no sólo no ha pitado pena máxima, sino que ha decidido que Llorente había hecho falta. En un partido caliente, sin concesiones, duro en el mejor sentido del término, el colegiado ha optado por participar, pero sin mucho tino, y ha encrespado en grado sumo a los hinchas y a ambos banquillos. Haya señalado o no las penas máximas, no deja de ser una cuestión de apreciación. Y tratándoe también de apreciar, más peligrosa se antoja la postura que han adoptado, o cuando menos están adoptando, los colegiados con respecto a Fernando Llorente, ya que desde que el delantero iruindarra ha adquirido un rol más importante en nuestras alineaciones parece extremadamente difícil el hecho de señalar falta a su favor. Parece, al fin y al cabo, que su portentoso físico le exime de recibir empujones o agarrones y, en cambio, los que hace se vislumbran con meridiana claridad.

En la segunda parte el Athletic se ha encontrado aún con más dificultades y por momentos el Racing parecía jugar con tres centrales. Ambos equipos, es justo reconocerlo, no han hecho excesivos méritos para marcar, el ritmo ha decrecido y las protestas al colegiado se han combinado con los cambios para ofrecer algo que contar. Tras rascar el barniz del cuerpo a cuerpo, nos encontramos con un chut alto de Muñoz en el minuto 70 y una opción que Jorge López ha mandado muchísimos metros por encima del larguero.

Al ordenado repliegue del Racing, sólo importunado por arrancadas de Susaeta en banda derecha, se le han unido la bajada del ritmo del partido y la falta de fluidez en ataque por parte del Athletic. Caparrós ha hecho los tres cambios en la segunda mitad. Primero Muñoz ha sustituido a Iraola, lesionado, en el minuto 58 y la llegada de éste al pivote ha desplazado a Gurpegi al lateral derecho. Era Prieto el encargado de entrar, pero se ha lesionado en el calentamiento.

Aduriz ha suplido a Garmendia en el minuto 74, pero el conjunto rojiblanco ya no tenía la frescura necesaria para acabar con tanta disciplina del rival. Finalmente Yeste ha entrado por Javi Martínez a falta de cinco minutos para la conclusión, tiempo suficiente para ser expulsado.

En el Racing Tchité ha ocupado el puesto de Smolarek en el minuto 51 y por momentos el cuadro visitante ha presionado un poco más arriba. Su segundo cambio, a falta de una veintena de minutos ha sido más reservón y Sergio Sánchez ha entrado por Munitis con la intención de que la tela de araña de la medular fuera aún más tupida. Los rojiblancos habían hecho mayores merecimientos para llevarse los puntos en la primera mitad, pero vista la segunda parte el reparto de dividendos de uno en uno puede considerarse justo.

Por encima del empate sin goles, el público ha aplaudido la trayectoria del equipo después del tranquilo peregrinar de esta temporada, en el octavo puesto en el mejor de los supuestos y en el decimoprimero en el peor de ellos. Las razones para estar esperanzados han echado raíz y ahora falta confirmarlo, lo cual no es cuestión baladí viendo de dónde venimos y las enormes dificultades que equipos con potencial económico y también histórico han tenido y están teniendo para mantenerse en Primera.