Wukro, día 13, la despedida
Nos levantamos conscientes de que esta aventura está tocando a su fin, hoy hemos empezado…
Nos levantamos conscientes de que esta aventura está tocando a su fin, hoy hemos empezado el viaje de vuelta a Bilbo, pero antes se ha celebrado el triangular entre los 3 equipos que hemos estado entrenando.
Ha ganado el equipo de edad intermedia. Primero han ganado a las pequeñas 1-0 y luego 2-0 a las mayores. Por su parte las mayores han ganado a las pequeñas 1-0, por lo que han quedado segundas. El torneo ha finalizado con la entrega de premios y con nuestro grito de guerra (Alabin, Alaban, Alabin Bon Ban, Athletic, Athletic, Geuria!) y varias canciones típicas de aquí.
Después hemos vuelto a la misión para preparar las maletas y nos hemos dado cuenta de que había una niña, con la que hemos hecho muy buenas migas, que el día anterior no había venido a jugar a la misión y no pudimos despedirnos de ella. Preguntando a otros niños el camino, hemos decidido ir a su casa. Cuando nos han abierto la puerta, su cara se ha iluminado al vernos, se ha puesto muy contenta al igual que nosotras. La peor parte ha sido la de la despedida, ella no parecía muy consciente de que esa fuese la última vez en la que nos iba a ver, pero el resto de los niños allí presentes sí. Ha sido un momento muy emocionante. Tampoco ha sido fácil la despedida con algunas de las jugadoras, ni la de nuestro compi de entrenamientos, el niño de 10 años que nos ha hecho de guía y traductor durante las 2 semanas. Malditas despedidas… más aun cuando no sabes si es un adiós o un hasta luego.
Hemos vuelto a comer a la misión y nos hemos despedido de nuestros compañeros de estos días. Abbas, empleados, cooperantes… Gente cojonuda que ha hecho que nuestra estancia haya sido tan agradable. Decimos adiós a esta aventura que tantas emociones y vivencias nos ha proporcionado. No tenemos la menor duda de que hemos recibido más de lo que hemos dado, de que hemos aprendido más de lo que hemos enseñado. Lecciones de vida. Eskerrik asko, Wukro!!!

