Athletic Club - UD Almería
Jornada 7
Liga

Athletic Club - UD Almería

Athletic Club
Athletic Club
11
UD Almería
UD Almería
  • 30' Etxeberria
  • Felipe Melo 61'

fecha

UbicaciónSan Mamés , Bilbo

Athletic Club 1 – UD Almería 1: Análisis viciado

El Athletic Club ha empatado a un gol contra el Almería y sigue sin conocer…

Athletic Club

El Athletic Club ha empatado a un gol contra el Almería y sigue sin conocer la victoria en San Mamés. A la hora de encontrar las causas de la igualada podríamos mencionar tres que intentaremos ordenar o entremezclar en las líneas siguientes: escaso juego, méritos del rival y/o decisiones del colegiado.

Por lo que respecta al marcador puro y duro Etxeberria ha anotado para nuestro equipo en el minuto 31 poniendo fin a la sequía que en San Mamés le acompañaba, involuntariamente por supuesto. Al menos podemos dar por finalizada la falacia, por inexacta y que hasta el día de hoy se ha repetido en infinidad de medios de comunicación, que hablaba de más de tres años sin marcar en casa y que en realidad le perseguía desde el 19 de enero de 2005 cuando marcó el 2-0 frente al Lanzarote. Lo importante, más allá de las hojas del calendario, será que su aportación tenga continuidad vistas las dificultades que con el gol se nos presentan.

Y siguiendo con las cuentas, al Athletic ya no le salían cuando Felipe Melo ha empatado en el minuto 62 al conectar un cabezazo a la salida de un corner lanzado por Corona. Y no le salían porque ya estaba jugando con uno menos tras la expulsión, cuando menos discutible, de Del Horno en las postrimerías de la primera mitad, lo que dificulta cualquier análisis por mucho que a veces, pocas, se gane con uno menos, en otras ocasiones se mantenga la ventaja y en las más se pague con la derrota.

Para empezar el Almería ha salido al campo con las mismas virtudes que le han hecho recibir buenas críticas lejos de su estadio. Armado con un 4-1-4-1 que derivaba sin excesivos problemas al 4-2-3-1 ha llevado el peso del partido pese a jugar fuera de su campo, lo que ha dificultado que el Athletic entrara en el partido. Pese a todo la falta de ocasiones era palpable y sólo son rescatables en los primeros compases un lanzamiento fuera de falta de Negredo y una posibilidad de remate de Aitor Ocio sólo cerca del punto de penalti rival en el minuto 15, pero no ha sabido conectar con la parte del cuerpo adecuada. Prácticamente desde la misma posición Melo ha igualado en la segunda mitad, también a la salida de un corner.

Conforme pasaban los minutos ha sido el Athletic el que se ha ido adueñando de la pelota en base a adelantar su línea de presión, si bien en el minuto 29 Negredo se ha aprovechado de un rebote/despeje de un compañero para meter la punta de la bota y rozar el gol. Por el contrario, quien lo ha conseguido ha sido Etxeberria en el minuto 31 tras rematar desde cerca un saque largo de banda de Del Horno peinado por Aduriz.

De nuevo en ventaja en San Mamés y de nuevo empate a un gol al final, tal y como ocurriera frente al Zaragoza. Sin embargo, en esta ocasión, los rojiblancos han mantenido la ventaja en el tanteador, que no en el número de jugadores, durante más minutos. El Almería ha acusado el golpe y no ha sabido reaccionar y todo parecía indicar que por fin se vería un choque en el que el rival iba a dejar espacios en San Mamés.

Todo lo anterior se ha visto alterado en un plis-plas un poco antes del descanso. En el anterior partido casero hablábamos de la cuota de protagonismo que el árbitro quiso guardarse para sí y desgraciadamente tenemos que completar de nuevo unas líneas que nos hubiera gustado dejar en blanco. Corría el minuto 42 de juego con el balón cerca de la línea que separa ambos terrenos y muy próximo a la línea de cal que delimita la línea de la banda derecha del ataque almeriense cuando Del Horno, con un puñado de jugadores alrededor, ha llegado tarde y ha derribado a Bruno. El colegiado, en cambio, ha tirado de tarjeta roja en consonancia con el nivel, alto o bajo, que ya había puesto a partir de una tarjeta justa a Iraola y que ha ido desgranando en el tiempo con incongruencias como el reiterado aviso durante todo el partido a los defensas que agarran a los posibles rematadores sin señalar posteriormente infracción alguna. En una de esas refriegas Ocio, que iba a rematar, y Juanito, que le defendía, han visto sendas cartulinas amarillas.

Y una vez puesto el partido patas arriba ha comenzado otra historia y los consiguientes movimientos. En nuestro equipo antes del descanso Vélez se ha ido a los vestuarios y con la entrada de Koikili se ha recompuesto el dibujo de un equipo que se ha retirado muy tocado. En el Almería, por el contrario, además de los cambios, han visto que lo del colegiado iba en serio, es un decir, y Emery lo ha explicado en sala de prensa más o menos así: “Juanito ha sabido sacrificarse por el equipo y se ha ofrecido para ser uno de los cambios porque tenía tarjeta amarilla”. Vamos, que ellos también se temían lo peor.

A pesar de todo, ha sido el Athletic el que, también involuntariamente por supuesto, ha completado la desafortunada actuación arbitral. Se preveía que el Almería saldría al ataque, y más tras la entrada de Corona y Natalio por Bruno y el “sacrificado” Juanito, pero no que el paso atrás del Athletic fuera meramente espacial y no para presionar y salir a la contra ya que los rojiblancos han dilapidado el balón demasiado pronto, demasiado fácil y, a veces, en posiciones excesivamente comprometidas. Juanma Ortiz se ha colocado de lateral derecho, Natalio y Crusat a los lados de Negredo y Corona entre medios y defensas creando muchas situaciones de superioridad entre unas líneas que carecían de la ligazón que ofrece una presión conjunta. Los diez rojiblancos estaban atrás casi por inercia. En esa difícil tesitura el Almería ha creado muchas llegadas o aproximaciones, pero sólo un par de ocasiones como un disparo de Mané en el minuto 50 que Iraizoz ha detenido en dos tiempos y una opción para Negredo, desbaratada por un deficiente control del delantero en el minuto 52. En busca de frescura David López ha reemplazado a Etxeberria en el minuto 54 y hasta ha parecido que se disipaba el abrumador dominio visitante. El espejismo ha durado hasta que Corona ha voleado en el minuto 51 y la gran parada de Iraizoz ha terminado en corner rematado de cabeza con bastante comodidad por Melo.

Incluso parecía que lo peor estaba por llegar. Ese era el pálpito en San Mamés, pero el Athletic ha dado el paso adelante que quizá hubiera precisado en la reanudación. No ha creado peligro porque faltaba claridad de ideas, pero ha mantenido su puerta alejada de sobresaltos salvo un chut raso de Natalio atrapado por Iraizoz en las postrimerías del choque.

En el Athletic Expósito ha entrado por Orbaiz en el minuto 71, pasando Iraola ha ayudar en banda derecha y medular y David López al doble pivote. Emery lo ha intentado poniendo dos delanteros natos con la entrada de Kalu Uche por Crusat. Entre pelea sorda en el centro del campo, balones largos y subidas de los centrales a la espalda de Aduriz han pasado inexorables los minutos, pero al menos el Athletic ha llevado a la práctica lo de empatar cuando no se puede ganar, si bien el qué pudo ser con una actuación arbitral más atinada deja un sabor de boca amargo, amén de empañar cualquier análisis meramente futbolístico del choque.

En vez de escribir una crónica en torno a un partido igualado, o sobre un partido malo e incluso para hablar de un partido aburrido, si es que los de ese tipo existen en el fútbol, las dudas nos asaltan, una circunstancia que será generalizada. Los del Almería pensarán en la oportunidad perdida con uno más, nuestros jugadores en la posibilidad de habar aguantado o aumentado la ventaja con once en el campo y nosotros en cómo nos gustaría dejar de mencionar a los árbitros, poder proclamar que hemos empatado o perdido sólo por deméritos propios, decir lo bueno que es el rival y que es responsabilidad nuestra no haber logrado pasar del empate. Sería una gozada. A ver si la próxima cita nos da la oportunidad y ahorrar espacio para hablar sólo de buen o mal fútbol. Sería señal de que algunos ceden su cuota de protagonismo en beneficio del espectáculo o simplemente que están haciéndolo bien.

No son para tirar cohetes los puntos que tiene nuestro equipo, pero tampoco es que los colegiados hayan colaborado mucho en la tarea. Si a veces cuesta de por sí, ¿sería mucho pedir que no nos lo pusieran más difícil?