Athletic Club

Ignacio Ugartetxeren hitzaldia Batzar Orokorran.

Ignacio Ugartetxeren hitzaldia Batzar Orokorran.

Egun on guztoi eta ongi etorriak batzar honetara.Lehenengo eta behin, barkamena eskatu batzar hau atzeratu…

Egun on guztoi eta ongi etorriak batzar honetara.
Lehenengo eta behin, barkamena eskatu batzar hau atzeratu delako.

Bestalde, gogoan izan urte honetan utzi gaituztenak, batez ere gure presidentea Javier Uria.

Hurrengo orduotan, gure klubaren bizitzako punturik inportanteenak jorratuko dugu, ekonomiatik hasita.

Espero dezagun arduraz jokatzea eta gaur beste aurrepauso bat ematea gure Klubaren alde.

Señoras y señores socios compromisarios, buenos días. Les agradezco su asistencia a esta Asamblea en la que vamos a someter a su consideración la gestión realizada por la Junta Directiva que presido, así como el presupuesto para la presente temporada 2003-2004. Una Asamblea que debió celebrarse el pasado 27 de septiembre y por cuyo aplazamiento, debido a un involuntario error humano, quisiera pedirles nuestras más sinceras disculpas.

Quiero que mis primeras palabras sean de recuerdo emocionado y agradecido a todas las personas pertenecientes a la gran familia rojiblanca fallecidas en estos últimos doce meses, personas que desde diferentes ámbitos de servicio al club (socios, jugadores, técnicos, directivos y empleados) ayudaron con su trabajo y compromiso al engrandecimiento de nuestros colores.

Como es lógico, quisiera detenerme en la figura de una de las personas fallecidas, en la de nuestro presidente, Javier Uria Etxebarria. Fiel hasta el último momento a sus obligaciones como máximo representante de la entidad, nos ha dado un ejemplo de dignidad y entrega a nuestro Athletic Club. Ha pasado muy poco tiempo desde su trágica desaparición, por desgracia el suficiente para percatarnos de que será un vacío imposible de llenar en todos los ámbitos, desde el personal hasta el que nos ocupaba en el trabajo diario.

Sin embargo, tal y como dijimos en su día, todos los que componemos esta Junta Directiva trataremos, primero, de superarlo de la mejor manera posible y, en segundo término, procuraremos llevar a buen puerto el proyecto modernizador de la entidad emprendido bajo su mandato.

Era un legado que aceptamos hace dos años, pero tampoco debemos olvidar que, en las especiales y difíciles circunstancias vividas, la de culminar un proyecto de futuro tan ilusionante es ahora, más que nunca, una tremenda responsabilidad para con nuestro Club.

Una responsabilidad, y quiero decirlo alto y claro en el foro más indicado, delante de los socios y socias compromisarios, que afrontamos con orgullo y con la firme resolución de culminarla con éxito.

En esta nueva etapa dos de los anteriores componentes de la junta directiva, José Ramón Odriozola y Genar Andrinua, han decidido, por razones personales y profesionales, no continuar la singladura. Asimismo, por razones profesionales, Antonio Barrenechea ha presentado ayer su dimisión. Para todos ellos nuestros mejores deseos y el más profundo agradecimiento por su labor en pro del Athletic Club.

Con ánimo de reforzar la dinámica de trabajo de esta junta, el lugar de ambos, así como el del anteriormente dimitido Juan María Zorriketa, ha sido ocupado por Javier Belarrinaga, Javier Gamboa y Jasone Iraragorri, nombramiento que deberá ser refrendado por las socias y socios compromisarios en el tercer punto de esta Asamblea General Ordinaria.

Desde nuestro puesto de responsabilidad y con la imprescindible colaboración del resto de los estamentos que componen el Athletic, es fundamental proseguir con el proceso de modernización de la entidad.

Hemos puesto las bases organizativas y de gestión que necesitaba nuestro Athletic para convertirse en un club moderno y profesional en todas sus estructuras, pero sólo con todos los recursos, deportivos, sociales y económicos, a pleno rendimiento podremos plasmar en la práctica la apuesta por nuestra filosofía.

Una apuesta estratégica, sin vuelta atrás que nos tiene que dar un nuevo impulso para recuperar sobre todo la autoestima y la fe en nosotros mismos, un activo que en algunas coyunturas parece escasear con excesiva facilidad.

Es desde cualquier punto de vista imprescindible tener, en primer lugar, nuestras infraestructuras, nuestros útiles de trabajo, a punto. Que mejor inversión que hacerla en nuestras propias instalaciones, en nuestro semillero, y más cuando ésta puede ser rentabilizada durante las próximas décadas.

Un club como el nuestro está obligado a que sus jugadores del primer equipo y los que militan en sus conjuntos de categorías inferiores tengan las mejores instalaciones para trabajar. Si no invertimos en la cantera ¿dónde y en qué lo haremos?

Es ahí donde adquiere pleno sentido el Plan Director de Lezama.

Podemos afirmar, y lo han podido ver y comprobar de primera mano las señoras y señores socios compromisarios, que tenemos unas instalaciones más amplias, más cómodas, con mejores condiciones de habitabilidad y aprovechamiento. Unas instalaciones de las que podemos sentirnos orgullosos.

Unas instalaciones más modernas, donde a los medios más avanzados unimos una utilización racional del espacio, donde separamos el trabajo de élite del trabajo con la cantera. Unas instalaciones también más cómodas para el socio y aficionado, con ostensibles mejoras en los accesos internos, en los lugares de encuentro y esparcimiento para los más pequeños, con mejores condiciones de habitabilidad en la tribuna.

Ha mejorado la circulación interna en Lezama y ya no existe barrera alguna que haga inaccesible para nadie ni el interior de las instalaciones, ni la Tribuna Piru Gainza, a la que ya puede ascender todo el mundo por encima de impedimentos físicos.

El objetivo final de las diversas edificaciones, instalaciones y mejoras de espacios útiles y de atención está, por lo tanto, cumplido: se han optimizado las condiciones de trabajo del primer equipo y se han mejorado las instalaciones específicas destinadas a la cantera.

Hemos terminado la primera fase del citado Plan Director, y la segunda y definitiva no depende ya sólo de nosotros, porque la urbanización y acondicionamiento de los accesos exteriores es una tarea en la que esperamos la colaboración institucional, para poder abordar posteriormente la construcción de un campo más y de un nuevo edificio para el primer equipo, sabiendo que todo esfuerzo siempre será poco.

También hemos lavado la cara a nuestra entrañable Catedral. La nueva megafonía, la remodelación de los vestuarios, las optimizadas condiciones de trabajo para los medios de comunicación… eran mejoras necesarias que no hacen sino demostrar lo perentorio de la construcción de un nuevo San Mamés, circunstancia a la que me referiré más adelante, si bien no me resisto a dejar pasar la ocasión de poder calificar su construcción como una de las claves, por no decir la clave, del futuro del Athletic Club, en la perspectiva apuntada: cien por cien filosofía Athletic y la maquinaria a pleno rendimiento.

Y para llevar al Athletic a su máxima expresión, siempre hemos tenido claro el papel motor y determinante del socio en el Club, de ahí nuestra preocupación como Junta Directiva, por mejorar la prestación de servicios y el nivel de información que el socio, como dueño del club, recibe.

El servicio al socio, la calidad en su atención, el aumento de la masa social y el encauzamiento de sus inquietudes desde una buena comunicación tienen que ser nuestro principal acicate. De ahí que, en todos los ámbitos, persigamos un trato personalizado e individualizado con los socios, canalizando de la manera más adecuada y con los medios existentes, las sugerencias, solicitudes y quejas de los socios hacia los estamentos del club afectados.

Puedo avanzar que próximamente el Athletic Club será el primer club de fútbol que aplicará la normativa de calidad ISO: 9000 empezando por la actividad y gestión en Ibaigane. Mientras tanto, al igual que hacemos desde la nueva oficina de atención al socio, nos afanamos día a día en intentar mejorar los cauces de comunicación externa: mediante nuestras publicaciones, la cada vez más potente y visitada página web, la detallada memoria con su correspondiente Informe de Gestión y el libro oficial que tienen en sus manos como productos consolidados.

Asimismo, se han dado pasos de gigante para que nuestras socias y socios puedan conocer la historia y las instalaciones del club. De la mano de la Fundación Athletic Club Fundazioa la Sala de Trofeos y Exposiciones así como la visita guiada a San Mamés son ya una realidad. Nuestro próximo reto es posibilitar la realización de visitas guiadas a Ibaigane, mientras que es inminente la celebración de una jornada de puertas abiertas en Lezama, a imagen y semejanza de la que ya han podido disfrutar las socias y socios compromisarios el pasado día 20 de septiembre.

En cuanto a la asistencia a San Mamés, funciona con regularidad la venta de entradas en cajeros multiservicio con los inconvenientes del escaso aforo existente.

Sin embargo, para intentar que San Mamés presente un aspecto similar en la grada al de las tres primeras jornadas de esta campaña, y éste redunde en beneficio del Club y del equipo, tenemos que dar más pasos.

Una vez que ha desaparecido el suplemento y con ello finiquitado un innecesario clima de polémica, consideramos oportuno poner en marcha una nueva herramienta que denominaríamos “mercado de cesión de carnés”, también en la perspectiva de llenar las gradas de San Mamés, sin desdeñar el beneficio que de ello pueda derivarse para el propio socio y la entidad. El Club vendería la entrada de aquella persona asociada que manifestara su intención de no acudir a determinados partidos con un 50% del importe de la venta para cada una de las partes.

Es una medida indicada, por ejemplo, para personas que trabajan fuera durante prolongados períodos, enfermos de larga convalecencia e incluso para personas que deseen ser socias del Athletic Club, pero por vivir muy lejos no puedan acudir a los partidos con asiduidad.

Pero no termina ahí nuestro interés en propiciar ambiente en el campo y rendimiento económico paralelo. Si de algo no se nos puede acusar es de renunciar a buscar y plasmar ideas nuevas. Por eso, y en cierta medida unida a la anterior propuesta de crear un “mercado de cesión de carnés”, hay que hacer referencia a la intención de esta Junta de que desaparezcan los Medios Días del Club.

Partiendo de su existencia en los Estatutos sociales y su necesidad en el plano económico, tenemos que aceptar que en las últimas temporadas no se han conseguido, salvo algunas excepciones, grandes niveles de asistencia y, por lo tanto, tampoco grandes recaudaciones. Además, la no retirada de las entradas por parte de los socios ha posibilitado que el equipo rival haya tenido apoyos inesperados en otras circunstancias. Se trataría de que el socio abonara el importe del Día del Club con su carné, aunque no en la misma cuantía que lo que le costaría en taquilla, y que luego tuviera la posibilidad de poner a la venta su entrada mediante los mecanismos que se establezcan.

Paralelamente proseguimos con la tarea de agrandar también en número nuestra masa social y para ello hemos dado otro paso más al reducir de nuevo el número de invitaciones. En ese sentido me gustaría destacar el compromiso de los empleados del club, conscientes de la importancia que tiene para el Athletic disponer de más entradas en taquilla y más carnés en San Mamés.

En este campo de la gestión, pese a la desafortunada coyuntura que nos ha tocado vivir, llevamos la ilusión por bandera. Como podrán comprobar durante el desarrollo de este discurso, hemos puesto en marcha la inmensa mayoría de los proyectos que presentamos en su día, y ya se han culminado algunos de ellos.

Sin ir más lejos, la Fundación Athletic Club Fundazioa, uno de nuestros proyectos estratégicos y uno de los más anhelados, es ya una realidad y ha dado sus primeros pasos operativos. La Fundación Athletic Club Fundazioa es una entidad privada sin ánimo de lucro, sujeta a la Ley de Fundaciones, y en virtud de sus Estatutos es el Athletic Club su Patrono Fundador, siendo el presidente del club, igualmente, quien ostentará el cargo de Presidente del Patronato. Son Patronos por elección del Fundador la Diputación Foral de Bizkaia – Bizkaiko Foru Aldundia y la Bilbao Bizkaia Kutxa, en virtud de los correspondientes acuerdos firmados con ambas entidades.

Las gestiones realizadas desde el club han cristalizado en acuerdos firmes con entidades emblemáticas, públicas y privadas, de nuestro entorno. Además, prosiguen las negociaciones con otras empresas e instituciones.

Podemos decir que además de los patronos, contamos ya con tres miembros fundadores, once miembros estratégicos y otros trece protectores, cifra que se verá aumentada en breve plazo.
Asimismo contamos con alrededor de 7.000 simpatizantes, aunque en ese capítulo debemos de ser aún más ambiciosos.

Quiero, además, hacer hincapié en su misión: transmitir y universalizar los valores del Athletic Club en nuestro ámbito de influencia socio-geográfica, a través de la realización de actividades de interés social en los ámbitos de deporte base, cultural, educativo y socio-deportivo, con el fin de convertirse en una de las entidades de referencia en esos ámbitos de actuación.

Además de encargarse de llevar adelante el proyecto DENA para el fútbol base, cuestión en la que ahondaremos a continuación, son muchas y variadas las actividades previstas, de cuyas características tienen cumplida referencia en la memoria anual que les ha sido entregada.

Pese a ello, quiero recordar la puesta en marcha de la Sala de Trofeos y Exposiciones Athletic Club, una iniciativa que nos permite mirarnos a nuestros orígenes para construir el futuro, además de permitirnos conservar y catalogar el material histórico generado en más de un siglo de andadura.

Del mismo modo, desde la Fundación se lleva la gestión integral del Campus de Verano, una iniciativa que se ha consolidado en su segundo año y que no es sino otra forma de potenciar nuestros valores y filosofía.

Otro de los apartados en los que la Fundación ha tomado las riendas es el Memorial Javier Uria, cita de carácter internacional con el mejor fútbol juvenil.

Al hilo de lo anterior, y en referencia al Proyecto DENA conocido ya por los socios compromisarios, recalcar que, teniendo como referencia nuestra filosofía de siempre, representa un esfuerzo de mejora, potenciación y renovación de nuestro fútbol base con el que, estamos seguros, vamos a conseguir trabajar bajo criterios de mayor cantidad y calidad.

A modo de breve resumen, sólo quiero resaltar que se trata de trabajar con mayor número de niños y jóvenes, y en sus propios entornos, para lo que se aportarán los medios humanos, técnicos y de infraestructura más adecuados.

Se trata de que sea un proyecto verdaderamente compartido, no impuesto. Se trata de que los agentes y la Fundación Athletic trabajen de igual a igual con los mismos objetivos de desarrollo del futbolista y de la persona. Porque, y ese es otro aspecto que quiero destacar, el proyecto DENA va a tener, también, vocación de compromiso social.

Por el momento, ya están en marcha los sorbides de Duranguesado y Encartaciones. Tenemos la firme determinación de llevar a delante el proyecto en el resto de zonas y no tenemos ninguna duda respecto a su viabilidad.

En ese sentido, y en la línea comprometida de celebrar una asamblea por temporada con carácter extraordinario dedicada al fútbol base, como la celebrada el 6 de septiembre de 2002, es nuestra intención convocarla durante la temporada en curso.

En definitiva, estamos orgullosos de la puesta en marcha de la Fundación, una iniciativa que, pese a llevar el mismo nombre que muchas otras, no tiene parangón en el mundo del fútbol.

Encauzado el trabajo que permitirá dar un salto cuantitativo y cualitativo a nuestro trabajo de cantera con parámetros similares a los que se utilizan en Lezama, me gustaría mirar al futuro desde la apuesta clave para el Athletic Club: el nuevo campo.

Necesitamos un nuevo campo, un nuevo San Mamés que reportaría múltiples ventajas a nuestra entidad. Si queremos seguir siendo grandes, precisamos un nuevo campo. Si además queremos crecer, necesitamos el nuevo San Mamés para hacer más grande aún a nuestro club, dando cauce al ingreso de 10.000 nuevos socios, lo que nos permitiría atender la amplia lista de espera existente y, además, reagrupar y rejuvenecer la masa social y posibilitar el acceso a nuevos colectivos.

Es imprescindible un nuevo terreno de juego para obtener ingresos económicos directos y generar otros indirectos. Sólo de ese modo podemos dar el salto definitivo y olvidarnos de cualquier tipo de penuria económica.

No hay que olvidar tampoco, señoras y señores socios compromisarios, que cuando hablamos de ventajas en los aspectos sociales y económicos, es imposible obviar que todo ello repercutirá positivamente en el aspecto deportivo. Habrá más apoyo para el equipo, más posibilidades económicas y el nivel de exigencia será mayor.

Nuestro deseo es poder dotarnos de un campo moderno, multifuncional, de uso diario, que compagine el espectáculo del fútbol con el ocio y los negocios, un campo que, integrado en la ciudad, será sumamente beneficioso para el Athletic y también para Bilbao.

El nuevo San Mamés, respetuoso con la tradición, debe convertirse en el motor de revitalización del club, en nuestra garantía para el futuro de la entidad. El nuevo San Mamés va a ser, en resumidas cuentas, la aportación del Athletic Club al desarrollo de la Villa.

El camino hacia la construcción del que consideramos necesario nuevo San Mamés sigue cumpliendo etapas. El equipo creado en el Club para analizar las necesidades que plantea el proyecto, ha seguido trabajando de manera conjunta con el equipo redactor del Plan Basurto-Olabeaga. Desde esta junta directiva, una vez cumplido escrupulosamente el proceso de conversaciones, siempre desde la premisa de trabajar de la mano de las instituciones implicadas, vemos con satisfacción como por vez primera se recoge la ubicación de un nuevo terreno de juego en los planes urbanísticos de la Villa, aunque lo consideramos insuficiente para las necesidades de la entidad, tanto por el aforo, como por solapar la construcción del nuevo San Mamés y el mantenimiento del existente, lo que causaría enormes inconvenientes sociales y deportivos a nuestra entidad.

Es por ello que, con el fin de que la superficie otorgada sea capaz de albergar un campo para unos 55.000 espectadores, el Athletic Club ha presentado, a mediados de septiembre, las pertinentes alegaciones.

Entendemos las reticencias del alcalde por defender los intereses de la ciudad y nosotros asumimos el reto de buscar soluciones compartidas. Insisto: queremos un proyecto bueno para el Athletic y bueno para Bilbao. Es un proyecto que mejorará sin duda la calidad de vida, y para llevarlo a la práctica contamos con los mejores profesionales, como Foster, de sobra conocido por su aportación en el Metro de Bilbao e incluso en el anterior proyecto de campo que el Athletic Club quiso situar en Abandoibarra.

Amén de tratarlo hoy mismo en el punto específico del orden del día, lo presentaremos ante ustedes para su aprobación en una Asamblea General Extraordinaria de socias y socios compromisarios, una vez que dispongamos del terreno adecuado, tal y como habíamos anunciado que haríamos, y haremos, con cualquier proyecto estratégico que afecte a nuestro Club.

A continuación podrán contemplar un breve vídeo con los ejes fundamentales de un proyecto, insisto, clave para nuestro devenir social, económico y deportivo.

Apartado deportivo

Hasteko, Kopan izan dugun porrota ezin dugu izkutatu. Lehendabiziko denboraldian finalerdietara heldu ginen, baina azken bi urteotan ez dugu behar legezko neurririk eman. Ea Ligan europar txartela eskuratzen dugun.

En cuanto al balance deportivo del primer equipo en el transcurso de la temporada pasada hemos de reconocer que nuestra andadura en Copa no respondió a las expectativas. Lo mismo hemos de decir desgraciadamente de la que nos ocupa.

Pese a que hace tres temporadas se alcanzaron las semifinales, el caer eliminados ante equipos de Segunda B sólo tiene un calificativo: fracaso. Y así hemos de asumirlo pese a que en esta edición no se han escatimado recursos a la hora de utilizar la plantilla deportiva. Después de la necesaria autocrítica, debemos aprender de los errores cometidos para que no se vuelvan a repetir.

En Liga, el equipo se quedó por segunda temporada consecutiva a un punto de la plaza que daba derecho a disputar la Copa de la UEFA. Con un sprint final digno de encomio, diez partidos consecutivos sin perder, y un dignísimo papel en el terreno de juego del campeón la misma semana en la que perdíamos a nuestro presidente Javier Uria, el equipo demostró que tiene calidad para pelear por los puestos de arriba de la tabla.

Ahora sólo falta ratificarlo en la presente Liga. Se trata de creer en nuestras posibilidades. Al respecto sólo cabe decir lo que todos conocemos: el equipo sabe jugar al fútbol y lo ha hecho lastrado en sus inicios por la poca fortuna de cara a la portería rival. Sin embargo, no quiero terminar este somero repaso a los inicios de temporada sin efectuar dos reflexiones.

La primera es el papel determinante que debemos de desempeñar socias, socios y afición a la hora de apoyar al equipo. Hasta la fecha la comunión ha sido notable y esta tarde con el Bilbao Athletic y mañana con el equipo femenino en Lezama y nuestro primer equipo en San Mamés, tenemos una nueva ocasión para ratificarlo.

La segunda es que el trabajo de cantera, empezado en Lezama allá por 1971, está llamado a ser nuestro mejor fichaje y en ello hemos de perseverar. La irrupción en el primer equipo de otros tres cachorros: Iraola, Jonan y Bordas, nos muestra el camino a seguir que marcaron los Yeste, Del Horno, Arriaga, Gurpegi, Murillo etc… Un camino que empieza en el trabajo efectuado años atrás y que termina en la apuesta por un entrenador de la casa, Ernesto Valverde, para ocupar el banquillo de nuestro primer equipo.

Lo anterior no es óbice para que haga mías las palabras de mi antecesor en este mismo estrado: es cierto que esta apuesta por la cantera nos va a exigir paciencia, comprensión y tiempo para que nuestros jugadores se vayan asentando y consolidando en el primer equipo, pero, añadiría, su compromiso para con el club y sus raíces convierte su origen en nuestra mejor arma. No en vano podemos decir sin ningún genero de duda que el Athletic Club es el único club de cantera en plena era de la globalización futbolística. La apuesta, impulsada por esta Junta Directiva que tengo el honor de encabezar, desarrollada y dirigida desde nuestra Dirección Deportiva y asumida y defendida por nuestro cuerpo técnico, nunca será un lastre, sino una ventaja que debemos explotar al máximo.

Y que nadie confunda apostar por lo propio como un síntoma de debilidad. Si tenemos que fichar, lo haremos combinando dos parámetros: un precio razonable y un plus de calidad sobre lo que tenemos. El Athletic Club, por si existía alguna duda, sigue haciendo, hoy más que nunca, una apuesta decidida por la filosofía de cantera y la renovación continua.

Es también la ley del fútbol: la apuesta por los jóvenes requiere, como contrapartida, una renovación en la plantilla, una renovación que el Athletic Club realiza de manera periódica.

Vaya desde aquí mi agradecimiento a aquellos jugadores y técnicos que han salido del club esta temporada. El momento de la despedida es especialmente duro para todas aquellas personas que tienen que abandonar una entidad como lo es el Athletic Club. El salir del club con dignidad y sin realizar valoraciones que puedan perjudicar a la entidad, es el mejor ejemplo de cariño y respeto que pueden brindarnos.

En lo que se refiere a los aspectos contractuales, esta Junta Directiva y la dirección deportiva han apostado por la implantación de unos contratos en los que los profesionales vean condicionados los emolumentos a percibir y la duración en temporadas de los mismos, sobre la base de su rendimiento deportivo, lo que comúnmente se conoce como contratos por objetivos.

Nuestra apuesta se traduce en la máxima exigencia para los profesionales. Y para llegar a esta exigencia, consideramos que debemos ofrecerles las mejores condiciones de trabajo.

Una de las consecuencias lógicas de esta nueva política ha sido la desaparición de las tradicionales “primas”, sustituidas por unos premios o recompensas, establecidas éstas en función de los objetivos deportivos.

Bajo esos criterios de contratación y combinando siempre los parámetros deportivos y los económicos, la dirección deportiva del Club ha renovado durante este mandato los contratos de Aitor Larrazabal, Roberto Martínez “Tiko”, Ismael Urzaiz, Pablo Orbaiz, Carlos Gurpegi, Ander Murillo, Joseba Arriaga, Felipe Guréndez, Luis Prieto, César Fernández, Mari Lacruz y Joseba Etxeberria. Además, ha incorporado recientemente desde las categorías inferiores al primer equipo a Andoni Iraola y Jonan García, y fichó hace una temporada del Real Madrid a Aitor Karanka.

Asimismo, hemos de decir que se ha trasladado esta filosofía a nuestro fútbol base, donde se combinan las buenas condiciones de trabajo con el máximo rigor. En ese sentido, ha cambiado la fórmula de contratación de jugadores del equipo filial, el Bilbao Athletic, ya que se ha decidido que todos ellos tengan contratos de carácter profesional. La razón del cambio estriba en la necesidad que tiene el Athletic Club de atar firmemente sus jugadores de futuro, si bien partimos de una premisa en las categorías inferiores: todos los jugadores tienen el mismo rango y no se pueden hacer distinciones entre ellos.

Como ya se apuntó en su día, el proyecto diseñado por el Club en lo referente a Lezama, encabezado por Luis Fradua, está estructurado en torno a cuatro ejes fundamentales: buscar la máxima calidad posible en la formación del jugador -para lo que se cuenta, entre otras cosas, con la mejora del perfil de los técnicos, la utilización de nuevas tecnologías y el fomento de la investigación-, abrir el proyecto fuera de las instalaciones de Lezama de la mano del ya mencionado Proyecto DENA, promover alternativas al dilema fútbol-estudios y, en último lugar, involucrar más profundamente a los padres en la pirámide formativa.

Las categorías inferiores han demostrado que hay material futbolístico como para ser optimistas, aunque por encima del éxito puntual está el reto de que cada vez más jugadores lleguen al primer equipo. El Bilbao Athletic se ha quedado a un paso de lograr el ascenso a Segunda División A. El Baskonia se ha proclamado campeón de Tercera División, el juvenil de Honor campeón en su grupo y cerca de la final en la Copa de Campeones. El Juvenil de Liga Nacional ha sido campeón, el cadete de Liga Vasca campeón y finalista en el exigente torneo disputado con los mejores del Estado español, el cadete Preferente subcampeón. En el primer puesto han acabado los dos conjuntos infantiles y el primer alevín, siendo subcampeón el segundo. Además, podemos presumir con orgullo de haber alumbrado un nuevo Athletic campeón. A principios de la pasada temporada se presentaba una nueva sección de la entidad, el equipo de fútbol femenino haciendo así realidad otro más de los proyectos previstos para el presente mandato de la Junta Directiva con el que atendíamos una aspiración que, desde hace muchos años, venía reclamándose desde distintas instancias sociales y deportivas de nuestro entorno.

Gracias al ascenso a la Superliga conseguido por el Leioa Emakumeen Futbol Taldea -entidad con la que el Athletic Club firmó un acuerdo- el nuevo club pasó a denominarse de manera oficial Athletic Club Bilboko Futbol Kirol Elkarte Berria.

El acuerdo fue un éxito y supuso un hito histórico y, por si fuera poco, el resultado fue parejo por su trascendencia final.
Nuestras mujeres se proclamaron brillantes campeonas de la Superliga en dura pugna con el poderoso Levante. El espectáculo vivido en Lezama, y las dos inolvidables jornadas disputadas en un repleto San Mamés ante Puebla e Hispalis, quedan inscritas con letras de oro en la historia de nuestra entidad.

El título de Liga permitió jugar la UEFA Women’s Cup, competición para cuya fase preliminar el Athletic Club solicitó ser sede de uno de los grupos, con la idea de extender el fútbol femenino por Bizkaia, a lo que la UEFA accedió. En ella hemos comprobado que el paso adelante dado nos puede deparar mayores alegrías en cuanto se consolide el propio equipo y una base que lo sustente.

Institucional

En el plano institucional, quisiera destacar la consolidación de una figura novedosa en nuestro entorno futbolístico: el Consejo de Ex-presidentes, un virtual Senado del Club, que se ha convertido para esta Junta Directiva en un instrumento de consulta y asesoramiento importante por lo que aportan todos y cada uno de sus componentes, como socios cualificados de nuestro club y gracias a su dilatada experiencia en diferentes períodos como antiguos rectores del Athletic.

Por ello quisiera agradecer públicamente sus aportaciones y consejos a José Antonio Eguidazu, Jesús María Beti Duñabeitia, Pedro Aurtenetxe, José Julián Lertxundi y José María Arrate.

En este mismo plano institucional, aunque sus derivaciones hayan salpicado a todos los estamentos del club, quisiera aprovechar esta Asamblea Ordinaria para dejar bien a las claras nuestro punto de vista en el que ya se conoce como caso Gurpegi. Permítanme que no me extienda a la hora de realizar una cronología exhaustiva de un proceso plagado de irregularidades desde su misma génesis y en el que la presunción de inocencia ha sido vulnerada al hacer sufrir a nuestro profesional una sanción anticipada.
Considero de justicia reiterar, también en este foro, la inocencia del jugador y de los servicios médicos del Athletic Club, encabezados por el doctor Sabino Padilla.

Nuestro club se empeñó en un primer momento en la búsqueda de la verdad, sin atajos de ningún tipo. Una vez conocida ésta en toda su dimensión, acometió la tarea de defender a sus profesionales.

Desde la confianza que depositamos en todo su proceder, he de recordar que, desde un primer momento, nuestra entidad se ha puesto a disposición de todas las instancias deportivas relacionadas con el caso y les ha hecho, siempre en tiempo y forma, partícipes de todas sus investigaciones.
En ningún momento hemos optado por un juicio paralelo en los medios de comunicación que pudiera perjudicar al jugador en el plano particular y al club en el general. A pesar de que algunos, muchas veces movidos por intereses única y exclusivamente personales y alejados del propio caso que nos ocupa, hayan interpretado nuestros silencios como aceptaciones.

Nada más lejos de la realidad. Nuestra entidad ha comunicado, a su debido tiempo y con el rigor exigible dada la gravedad del caso, todas y cada una de las pruebas realizadas al jugador siempre que hayan tenido relevancia en el proceso abierto. Asimismo, nos hemos reservado otras para los momentos procesales oportunos, porque les aseguro que vamos a ir hasta el final en nuestro afán por demostrar la inocencia de Carlos Gurpegi.

Y de la misma manera que nos mostramos firmes en la defensa de los componentes de nuestro club, llegando incluso, en la persona de nuestro desaparecido presidente Javier Uria, a la dimisión como vocal de la Real Federación Española de Fútbol, no nos va a temblar el pulso ni vamos a caer en seguidismo alguno en los foros institucionales en los que estamos representados.

Más allá de los órganos federativos o de la hoy en día dividida Liga de Fútbol Profesional, el Athletic Club forma parte de lo que se ha bautizado como G-12, con diferentes denominaciones según el número de clubes que lo han compuesto. Estamos, como club grande que somos, entre los grandes de la Liga, sin que ello equivalga, insisto e insistiré, a ser comparsas en estrategias ajenas o a entrar en foros en los que todos sus componentes no se rijan por dos premisas: transparencia y gestión adecuada, algo que pediremos como condición indispensable.

Transparencia porque nuestras cuentas, para lo bueno y para lo malo, están aquí, en esa memoria, encima de la mesa, auditadas para quien las quiera ver. Gestión adecuada porque el mundo del fútbol no puede vivir en el dispendio de unos y en el rigor de otros a la espera del enésimo plan de saneamiento. Lo anterior supondría una adulteración de la competición que la entidad que presido no está dispuesta a permitir, y mucho menos a propiciar.

Entrando ya de lleno en el apartado económico, en esta Asamblea se someterán a su consideración las cuentas del ejercicio correspondiente a la pasada temporada 2002-2003, cerrado a 30 de junio, y el presupuesto de la presente temporada 2003-2004.

Aunque nuestro vicepresidente Carmelo Canales detallará con amplitud los distintos componentes y partidas de ambos apartados, me gustaría dejar claros algunos de los conceptos fundamentales.

Es esencial para nuestra entidad la búsqueda de fuentes estables de ingresos que permitan planificar adecuadamente el futuro.

En la temporada que cerramos, el déficit será de 1’9 millones de euros, pese a la aportación extraordinaria en forma del 15% por parte de jugadores de la primera plantilla y empleados de la entidad, un posicionamiento que de nuevo deseo agradecer públicamente y que deja patente el capital humano que tenemos en nuestro Athletic.

El déficit señalado no nos tiene que dejar indiferentes a la espera de una gestión milagrosa que lo componga o maquille. Lo anterior, por el contrario, tampoco nos tiene que llevar a rasgarnos las vestiduras, sino que nos debe impulsar a la búsqueda de soluciones imaginativas.

Relacionado con lo anterior, el convenio de colaboración suscrito con la Diputación Foral pudiera considerarse una referencia muy válida. No porque vaya a ser repetido cíclicamente, sino porque nos muestra un camino, el de la comercialización de la imagen del club, interesante y no explorado en su totalidad. Un sendero por el que el Club tradicionalmente ha transitado con excesivo recato.

El Athletic Club, que no nos quepa ninguna duda, tiene gancho como reclamo comunicacional y de imagen. Una entidad, la nuestra, que sigue con el label de aunar en torno a su ser las más variadas y a veces opuestas sensibilidades.

Está claro, porque consideramos que es nuestro deber como gestores, que debemos explorar todas las oportunidades susceptibles de ser desarrolladas bajo las leyes del mercado, tratando de lograr nuevos acuerdos de colaboración.

He de decir que si bien hasta hace poco nos planteábamos como base de partida mantener la camiseta del primer equipo sin otro mensaje que no fuera nuestra propia marca, la cruda realidad del fútbol nos impulsa a pensar que no vamos a regalarle a los rivales más ventajas que las que puedan conseguir en el terreno de juego. Nuestros presupuestos no pueden comenzar año tras año lastrados y mermar voluntariamente los recursos que debemos emplear en potenciar nuestra singular e inimitable filosofía deportiva. Una filosofía deportiva no tiene nada que ver con la aparición o no de anunciantes en nuestra camiseta, independientemente de que se busque uno con un prestigio acorde a lo que es el Athletic Club, sin reparar sólo en el apartado económico.

Nuestra filosofía deportiva es contar con los recursos humanos y materiales suficientes para que la formación de nuestros jóvenes sea cada vez mejor y el salto al primer equipo mejore cuantitativa y cualitativamente, y eso pasa por ser fuertes económicamente.

Por eso vuelvo a decir que, en espera de que la construcción del nuevo campo aporte un impulso significativo a nuestra capacidad de generar ingresos, debemos ser imaginativos para conseguir una cantidad fija de ingresos cada vez mayor y huir de la apuntada necesidad de realizar operaciones de carácter extraordinario para cuadrar los ejercicios.

Es en ese contexto en el que la mercadotecnia, y más en concreto la Marca Athletic va a jugar un papel determinante.

La principal baza es la consolidación al mercado de nuestra marca propia de ropa deportiva y sport-wear, concebida desde la fabricación hasta la distribución, una iniciativa que recogimos de la anterior Junta Directiva e hicimos nuestra. No está de más recordar que es algo sin precedentes en nuestro entorno, combinando dificultades de implantación y oportunidades de negocio, tratándose de un proyecto estructural, no coyuntural. Un proyecto con el que hemos obtenido reconocimiento internacional, incluso en el campo de la promoción, donde hemos utilizado por vez primera la publicidad como elemento de gestión.

De hecho supone la creación de un fondo de comercio que se revalorizará con el tiempo al dotarla de un elevado nivel de calidad y prestigio. El reto es dominar nuestro propio mercado sin depender de los cambios estratégicos de los sponsors deportivos.

Todo lo anterior servirá para completar el capítulo de ingresos en un presupuesto que, con vistas a la temporada en la que nos encontramos inmersos, presenta un montante de 34’395 millones de euros.

Sobra decir que es un presupuesto ajustado, en el que se ha hecho un nuevo esfuerzo en la contención de gastos, la máxima posible siempre en función de los ingresos esperados.

Si en lo institucional hablábamos de transparencia y la adecuada gestión, lo hacíamos con la mente puesta en los clubes y sociedades anónimas deportivas que desaparecen, pierden categorías y entran en situaciones de quiebra técnica tras haber planteado modelos de gestión económica ficticios y de huida hacia delante.

Por eso, estamos en la obligación de recordar que la situación económica del club requiere atención continuada y preferente. Que en este aspecto estemos mejor que la mayor parte de los clubes con los que competimos, no nos puede hacer caer en la autocomplacencia, ni desviarnos del objetivo apuntado en un contexto balompédico muy comprometido y todavía repleto de nebulosas.

De ahí también la importancia del nuevo contrato suscrito con Sogecable para la venta de nuestros derechos audiovisuales de los partidos de Liga y Copa. Una negoçiación dura, en la que el Athletic Club ha sabido primero esperar y, después, hacer valer su importancia en circunstancias difíciles al reducirse los ofertantes y manejarse cantidades sensiblemente inferiores a las que llegaron al fútbol en la negociación del anterior contrato.

Pese a todo, las cantidades firmadas por los derechos de Liga y Copa son similares a las anteriores por los mismos conceptos.

Proseguiremos también una la línea de contención en el apartado de las renovaciones de los contratos de los jugadores, siempre bajo parámetros asumibles económicamente por el club.

Al hilo de lo anterior, y en la esperanza de que no seamos los socios los que tengamos que soportar los mayores esfuerzos, planteamos una subida media de cuotas del 8%. Una subida realista y adaptada a lo mencionado hace unos instantes. Trabajaremos para encontrar otras fuentes que garanticen el incremento de los ingresos que podemos denominar estables.

Esta Junta Directiva mantiene su propósito y sentido de la responsabilidad para posibilitar que en los próximos años cualquier socio o socia que lo desee pueda presentarse a unas elecciones bajo el parámetro de un socio, un voto. Esa opción es ya inviable en la práctica totalidad de clubes profesionales, al tratarse de sociedades anónimas deportivas en las que el número de acciones impone su ley y en las que los cargos directivos están remunerados, circunstancia que en modo alguno quisiéramos para nuestro Club.

Decíamos hace un año que nuestro estilo no era el populismo, ni obviar la necesidad de subir las cuotas, ni el plantear renovaciones a cualquier precio lejos de la situación del mercado. Y nos reafirmamos, con más fuerza si cabe, en nuestra intención de equilibrar los flujos de ingresos y gastos estables.

Y estoy seguro que todos vamos a entender la situación, asumiendo la parte correspondiente de este esfuerzo que solicitamos porque es lo mejor para nuestro Athletic.

Concluyo. Reconozco que en algunos casos hemos podido cometer errores, fruto sobre todo del terrible impacto institucional y personal sufrido durante el pasado mes de junio, pero que nadie dude del trabajo realizado y por realizar, ni de la vocación de servicio empeñada por todos y cada uno de los miembros de esta Junta Directiva.

En cualquier caso, son ustedes socias y socios, los dueños del club los únicos facultados para dar su aprobación, cosa que espero ocurra, consciente de su compromiso y responsabilidad para con el club. Para ello recibirán a continuación, como es norma, completa información de las distintas partidas económicas, tanto del ejercicio pasado como del presupuesto para el presente, por parte de nuestro vicepresidente económico.

Por último y antes de pasar la palabra a Carmelo Canales, permítanme un mínimo apunte personal para agradecer de corazón a socios y aficionados las muestras de condolencia recibidas en público y en privado tras el fallecimiento de nuestro presidente Javier Uria.

Eskerrik asko eta aupa Athletic!